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El talento y los nuevos modelos de trabajo aumentan su peso estratégico en España en 2026

Por Clara Fontán Gallardo Director of Operations & Intelligence Corporate Excellence - Centre for Reputation Leadership

La gestión del talento y los nuevos modelos de trabajo se ha situado en el centro de la agenda estratégica de las organizaciones españolas. Así lo demuestran los resultados de Approaching The Future 2026 para España, el informe anual desarrollado por Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership, en colaboración con CANVAS Estrategias Sostenibles, que analiza las principales tendencias que están configurando la agenda empresarial en materia de intangibles.

Sus hallazgos muestran una reconfiguración clara de las prioridades corporativas del país en 2026: la inteligencia artificial lidera por primera vez el ranking de importancia, pero lo hace acompañada muy de cerca por el talento, que emerge como el gran ámbito de crecimiento de este año.

Este movimiento refleja una idea cada vez más evidente: la transformación tecnológica no puede entenderse únicamente como una cuestión de herramientas, procesos o automatización. Su verdadero impacto depende de la capacidad de las organizaciones para atraer, desarrollar y retener las capacidades necesarias, adaptar sus modelos de trabajo y generar entornos capaces de integrar la inteligencia artificial de forma eficaz, responsable y sostenible.

El talento se consolida como una prioridad estratégica de primer nivel

En España, la gestión del talento y los nuevos modelos de trabajo es un ámbito relevante para más de la mitad de las empresas (56,7%), situándose como el segundo activo intangible más importante para las organizaciones del país, solo por detrás de la inteligencia artificial (61,4%). Su relevancia resulta bastante similar a la que se le asigna a la comunicación corporativa (54,5%).

Este podio es especialmente significativo porque muestra cómo las organizaciones españolas están vinculando tres dimensiones que hoy resultan inseparables: tecnología, personas y comunicación. La inteligencia artificial abre nuevas posibilidades de eficiencia y competitividad, pero su adopción exige talento cualificado, nuevos perfiles profesionales y una comunicación que resulte eficaz en un entorno cada vez más intermediado por la IA.

El dato más relevante no es solo la posición del talento, sino su evolución. La gestión del talento y los modelos de trabajo protagonizan el mayor avance del ranking respecto al año anterior, con un aumento de 18 puntos porcentuales. Este crecimiento sugiere que las empresas españolas están entendiendo que la transformación impulsada por la IA no podrá consolidarse sin una estrategia sólida de capacidades humanas.

Las empresas españolas intensifican sus esfuerzos en este ámbito

La gestión del talento y los nuevos modelos de trabajo también avanzan con fuerza en el ranking de recursos y esfuerzos destinados. Tras ocupar la última posición en 2025, este ámbito pasa a situarse como la tercera tendencia a la que más recursos destinan las organizaciones españolas en 2026. El dato muestra un cambio relevante: el talento deja de formularse únicamente como una aspiración estratégica para convertirse en un campo de actuación concreta, con mayor dedicación de recursos y de esfuerzos.

Este avance refleja que las empresas están abordando de forma más activa algunos de sus principales retos organizativos, como atraer perfiles cualificados, fidelizar a los profesionales clave o impulsar entornos más colaborativos, conectados y transversales que faciliten mayor alineamiento y responder a un contexto de retos sistémicos y cada vez más complejos. En un contexto marcado por la transformación de los negocios, la gestión del talento gana peso como condición para sostener la competitividad, el crecimiento y la innovación permanente.

Nuevos modelos de trabajo como parte de la transformación

La gestión del talento no aparece aislada, sino asociada a los nuevos modelos de trabajo. Esta conexión es clave, dado que las organizaciones no solo necesitan captar perfiles expertos en inteligencia artificial o transformación digital; también deben revisar cómo trabajan, cómo colaboran, cómo toman decisiones y cómo integran nuevas herramientas en su día a día.

El cambio tecnológico obliga a repensar estructuras, procesos y culturas internas. Los modelos de trabajo deben ser capaces de absorber nuevas formas de productividad, aprendizaje y coordinación. En este sentido, el talento no puede gestionarse únicamente desde la atracción o la retención, sino desde una visión más amplia de adaptación organizativa.

Un área impulsada desde la alta dirección

La visión de la alta dirección española refuerza esta lectura. Los directivos también sitúan la gestión del talento y los nuevos modelos de trabajo, junto a la IA y a la comunicación, como parte de los ámbitos más importantes. De hecho, otorgan a estas tres tendencias niveles de relevancia superiores a la media.

Así mismo, para este segmento, se trata de una prioridad que también se traduce en acción: la gestión del talento es la tercera área de mayor inversión. Estos datos son especialmente relevantes dado que la transformación de capacidades y modelos de trabajo requiere de impulso directivo, inversión sostenida y conexión con la estrategia corporativa. Cuando la alta dirección incorpora el talento en el núcleo de sus prioridades, se reduce el riesgo de tratarlo como una función operativa y se refuerza su papel como activo estratégico.

Un tema relevante para las empresas de todos los tamaños

En las grandes empresas españolas -aquellas con más de 5.000 empleados-, la gestión del talento y los nuevos modelos de trabajo se sitúa como el segundo ámbito intangible más relevante (53,5%). Sin embargo, la importancia de esta área aumenta a medida que disminuye el tamaño de la organización: entre las empresas medianas -de 51 a 5.000 empleados- la gestión del talento alcanza un 58,1%, mientras que en las compañías más pequeñas -de 50 empleados o menos- asciende hasta el 58,8%.

A su vez, en términos de inversión, y siguiendo las tendencias que se observan tanto a nivel general como en la alta dirección, el talento se consolida este año como la tercera tendencia más trabajada por las grandes empresas españolas, por delante de ámbitos como la marca corporativa, la comunicación y la reputación, a los que en años anteriores se destinaban más recursos.

El talento gana peso en el mapa estratégico de los intangibles

El avance del talento se produce en un año de fuerte reordenación de los intangibles en España. Esta evolución no implica que otros intangibles dejen de ser relevantes, sino que la agenda corporativa se reorganiza alrededor de las capacidades consideradas más urgentes para competir y transformarse.

En 2026, esa urgencia se articula claramente en torno a la IA y a la gestión del talento. Las organizaciones que mejor conecten tecnología y capacidades humanas estarán en mejores condiciones de avanzar con solidez en sus procesos de transformación y sostener su competitividad en el largo plazo.

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