
- Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, Cinesa destaca cómo el cine puede contribuir al bienestar emocional y convertirse en una herramienta poderosa para el autoconocimiento y la liberación del estrés.
- 2 de cada 3 españoles (64,1%) afirma que una película emociona más en el cine que en casa.
- Casi 6 de cada 10 españoles está de acuerdo en que el cine es una vía de desconexión y bienestar.
Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental de este 10 de octubre, Cinesa, compañía líder en exhibición cinematográfica de España y parte de ODEON Cinemas Group, se suma a la celebración de la jornada poniendo el foco en el poder del cine como refugio emocional, cuyos beneficios van mucho más allá del entretenimiento. De acuerdo con el II Estudio Cinesa sobre hábitos de consumo cinematográfico en España, las tres emociones más experimentadas al ir al cine son diversión (66,9%), relajación (47,0%) y alegría (44,7%), lo que confirma que para la mayoría el cine cumple una función de evasión y bienestar.
En menor medida, también se experimentan emociones más intensas o complejas, como tensión (19,2%), asombro (17,3%), inspiración (15,0%) y nostalgia (14,8%), lo que sugiere que una parte del público busca también una experiencia más sensorial o reflexiva. La tristeza es la emoción menos frecuente (7,7%), junto con las categorías de otras emociones (1,6%).
Los datos del estudio también muestran que 2 de cada 3 españoles (64,1%) afirma que una película emociona más en el cine que en casa. Además, los resultados consolidan la idea de que la vinculación emocional con el cine no solo se da en la motivación para acudir, sino también en la forma de conectar con distintos géneros en función del estado interior. A esto se suma que casi 6 de cada 10 españoles (58,5%) están de acuerdo en que el cine es una vía de desconexión y bienestar.
Ramon Biarnés, Managing Director Sur de Europa y Group Chief Retail Officer de Odeon Cinemas Group, comenta: “El cine tiene un poder que a veces subestimamos: el de hacernos parar y simplemente descansar la mente durante dos horas. Una sala de cine es uno de los pocos lugares donde está bien simplemente sentir. Nos ayuda a evadirnos y a no sentirnos solos, y muchas veces educa, sensibiliza y conecta. A medida que profundizamos en la comprensión humana ante la pantalla grande, detectamos cómo las historias proyectadas pueden resonar en nuestras vidas”.



