SEIS DE CADA DIEZ CIUDADANOS PREVÉN QUE LA VUELTA AL TRABAJO EN SEPTIEMBRE REDUCIRÁ SU CAPACIDAD DE AHORRO,SEGÚN UN ESTUDIO DE APLAZAME.

Cuatro de cada diez encuestados prevén afrontar gastos extra superiores a 500 euros coincidiendo con la vuelta a la actividad.
Formación, tecnología, transporte, ropa y calzado figuran entre los principales desembolsos previstos tras las vacaciones.
La vuelta al trabajo después de las vacaciones llega acompañada de un importante esfuerzo económico para
muchos hogares. Un estudio realizado por Aplazame, la solución de financiación instantánea en el punto de venta del banco digital WiZink, revela que el 63 % de los consumidores sitúa septiembre entre los meses de mayor impacto para su economía doméstica y que el 57 % teme que los gastos acumulados durante este periodo reduzcan de forma importante su capacidad de ahorro en los próximos meses.
La vuelta a la actividad concentra en pocas semanas desembolsos de muy distinta naturaleza. La ropa y el calzado de temporada encabezan los gastos previstos por los encuestados, seguidos de las matrículas y la formación, los libros y el material educativo, los ordenadores y dispositivos electrónicos y el transporte.
Los datos muestran así una dimensión menos visible del regreso al trabajo después del verano, como es la necesidad de reorganizar el presupuesto personal y familiar para afrontar simultáneamente gastos vinculados a formación, equipamiento, tecnología o movilidad.
Según el estudio Radiografía del consumo en septiembre 2026: gastos, ahorro y formas de pago tras las vacaciones, cuatro de cada diez encuestados —el 40,3 %— prevén asumir más de 500 euros de gastos extra durante septiembre.
En concreto, el 27,4 % calcula que desembolsará entre 500 y 1.000 euros y el 12,9 % superará los 1.000 euros.
“Septiembre supone una auténtica prueba para la planificación económica de muchos hogares. La vuelta a la actividad concentra numerosos pagos en un periodo muy corto y llega, además, inmediatamente después de los gastos de las vacaciones. Que más de la mitad de los encuestados tema que esta situación afecte a su capacidad de ahorro muestra hasta qué punto la organización de las finanzas personales cobra importancia en esta época del año”, explica Isidro Soriano, responsable de negocio de Aplazame en WiZink.
La planificación financiera gana peso en la vuelta a la actividad
Ante esta concentración de desembolsos, una parte de los consumidores contempla distribuir determinados pagos a lo largo del tiempo. Uno de cada cuatro encuestados (25,2 %) tiene previsto utilizar alguna modalidad de pago aplazado durante la vuelta a la actividad.
Los equipos electrónicos constituyen la categoría para la que existe una mayor predisposición al aplazamiento, señalada por el 40,9 % de quienes contemplan esta posibilidad. A continuación, aparecen el material escolar, con un 12,7 %; la formación y las matrículas, con un 10,8 %; y la moda y el calzado, con un 9,8 %. Los viajes o desplazamientos representan el 6,5 % y los artículos
deportivos, el 2 %.
La principal razón para recurrir al aplazamiento es distribuir mejor los gastos a lo largo del mes, mencionada por el 39,9 % de los encuestados. Le sigue la posibilidad de afrontar compras de importe elevado, con un 22 %. Otro 13,8 % lo utilizaría para aprovechar promociones o facilidades de pago; el 13,4 %, para hacer frente a imprevistos, y el 9,5 %, para evitar reducir sus ahorros.
“Planificar los gastos, establecer prioridades y conocer de antemano la capacidad de pago disponible son elementos básicos para mantener unas finanzas personales equilibradas. Si se recurre a financiación, es importante hacerlo responsablemente y teniendo en cuenta los ingresos y el conjunto de compromisos económicos de cada persona”, añade Soriano.
La encuesta se realizó durante la última semana de agosto de 2026 entre usuarios de Aplazame, que cuenta con una base de más de 1,2 millones de clientes. En la consulta participaron un total de 4.000 personas de ambos sexos y mayores de edad.



