«Las iniciativas que logren conectar el propósito de la empresa con los intereses reales del día a día de las personas, como el deporte, serán las que realmente consigan construir una cultura fuerte.»
Entrevista a Geronimo Maspero, Co-founder & CTO de Humand

Gerónimo Maspero tiene 28 años y es argentino. Se formó como ingeniero informático en el ITBA (Instituto Tecnológico de Buenos Aires) y cursó Emprendedurismo e Innovación en el MIT. Su historia como emprendedor arrancó en 2016 cuando, siendo todavía estudiante, asistió a una charla de Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, una experiencia que cambiaría el rumbo de su vida profesional. Junto a Nicolás Benenzon, compañero de carrera y futuro socio, compartía la pasión por la tecnología y la competición en hackatones internacionales.
En 2019, un encargo del director de RRHH de ArcelorMittal Argentina (Acindar) les dio la oportunidad de crear, en apenas 20 días, una herramienta de comunicación interna pensada para trabajadores de planta: empleados operativos, sin ordenador, alejados de los canales corporativos tradicionales. Aquella solución de urgencia fue la semilla de Humand, una plataforma que hoy usan más de 2 millones de personas en más de 2.000 empresas de 51 países.
En 2022, Humand fue seleccionada por Y Combinator, la aceleradora más reconocida del mundo, a la que accede menos del 2% de los proyectos que se presentan. Y a principios de 2026, la compañía cerró una Serie A de 66 millones de dólares, la mayor ronda de inversión en la historia del sector tecnológico en América Latina, liderada por Kaszek y Goodwater Capital, con la participación de fundadores como Marcos Galperin, quien pasó de ser la inspiración universitaria de Gero a convertirse en inversor de su empresa.
Como Co-fundador y CTO de Humand, Gerónimo es el arquitecto tecnológico de una plataforma cuya filosofía nació precisamente de un problema concreto: las herramientas corporativas estaban diseñadas para pantallas de ordenador y para perfiles de oficina, dejando fuera al 80% de la fuerza laboral global: los trabajadores operativos y distribuidos. Con el torneo de fútbol más importante del año en el horizonte, Humand ha diseñado una iniciativa gratuita de quiniela corporativa —accesible desde el móvil, con ranking en tiempo real y gestión automática de puntos— que ilustra exactamente esa filosofía: conectar a toda la plantilla, desde el operario de planta hasta la dirección, a través de una experiencia compartida y sin fricción tecnológica.
- Con el Mundial 2026 como telón de fondo, ¿por qué crees que eventos globales como este representan una oportunidad estratégica para reforzar la cultura interna en las empresas?
El fútbol, y eventos como este en general, generan una conversación natural y compartida que suelen darse fuera de la oficina. Cuando una empresa se suma a esa conversación, deja de ser solo un lugar de trabajo y se convierte en un espacio donde también se comparten emociones. Es una oportunidad única para humanizar la relación entre compañeros, porque ahí no importa si eres el director financiero o alguien que está en planta, durante los noventa minutos de un partido, todos estamos viviendo lo mismo.
- Humand propone una quiniela corporativa accesible desde el móvil. ¿Qué papel juega la tecnología “sin fricción” en la participación real de toda la plantilla, especialmente en entornos con empleados no digitalizados?
Es fundamental. Si obligas a alguien a abrir un correo corporativo que no usa, o a sentarse frente a un ordenador que no necesita para su trabajo diario, ya has levantado una barrera. Nuestro enfoque es mobile-first porque es el dispositivo que todos tenemos en el bolsillo. Al eliminar la fricción técnica, logramos que la cultura llegue realmente a quienes normalmente quedan fuera de las comunicaciones tradicionales, permitiendo que la participación sea una opción para todos, no solo para quienes tienen un ordenador delante o un escritorio asignado.
- Uno de los retos habituales en RR. HH. es conectar perfiles muy distintos. ¿Cómo contribuyen dinámicas como esta a romper silos entre áreas, niveles jerárquicos o ubicaciones geográficas?
Lo logran porque igualan el terreno de juego. En una quiniela, el conocimiento experto sobre el negocio no te da ventaja sobre alguien que simplemente sabe mucho de fútbol. Esto permite que alguien que trabaja en un almacén en Valencia pueda competir, y ganar, a alguien de la oficina en Barcelona. Esa competencia sana, donde los resultados se ven en un ranking en vivo, genera un punto de encuentro y una excusa para hablar entre personas que, de otro modo, probablemente nunca cruzarían ni una palabra.
- Desde tu experiencia como CTO, ¿cómo se diseña una herramienta que genere engagement sin añadir carga operativa al equipo de RR. HH.?
La clave es la automatización. Hemos diseñado esto para que RR. HH. no tenga que estar actualizando marcadores, contando puntos o resolviendo dudas manuales. La plataforma se encarga de todo: el sistema calcula los puntos automáticamente, y tenemos una sección de FAQs dentro de la propia app para que la gente encuentre sus respuestas al instante. Queremos que RR. HH. pueda activar estas iniciativas para mejorar la cultura sin que eso signifique tener que dedicar horas de gestión administrativa.
- En iniciativas como esta, ¿qué elementos son clave para activar la participación sostenida más allá del entusiasmo inicial?
Los reconocimientos y los premios son lo que mantienen la expectativa viva durante todo el campeonato. No se trata solo de quién sabe más, sino de mantener a la gente enganchada hasta el último partido. Si la organización se involucra premiando tanto individualmente como por grupos o áreas, conviertes una simple dinámica en un reto compartido que hace que todos sigan entrando a la app y comprobando cómo van sus compañeros.
- ¿Qué aprendizajes estáis observando en empresas que ya han implementado este tipo de experiencias en torno a eventos deportivos?
Lo que más nos sorprende es ver cómo los equipos operativos, que suelen estar más desconectados del día a día de la oficina, se convierten en los más participativos cuando les das una herramienta que sí está pensada para ellos. La barrera digital desaparece cuando el formato es sencillo, y el resultado es un aumento real en la conexión entre áreas que antes se veían como mundos separados.
- Mirando al futuro, ¿cómo evolucionarán este tipo de iniciativas dentro de las estrategias de employee experience y cultura corporativa?
La tendencia es ir hacia experiencias mucho más personalizadas y fáciles de consumir. Las empresas necesitan ofrecer dinámicas que compitan por la atención del empleado de la misma forma que lo hacen las aplicaciones que usan en su vida personal. Las iniciativas que logren conectar el propósito de la empresa con los intereses reales del día a día de las personas, como el deporte, serán las que realmente consigan construir una cultura fuerte.



