«El absentismo es uno de los ejemplos más claros de cómo la gestión del talento impacta directamente en el negocio».
Entrevista con Anna Golsa, CEO Global de Eurofirms Group

En un contexto marcado por la transformación del mercado laboral, la escasez de talento y nuevos desafíos en torno a la productividad y el compromiso, Eurofirms celebra su 35 aniversario consolidada como una de las compañías de referencia en gestión de personas. Con un modelo centrado en el bienestar y el valor humano, la organización ha sabido evolucionar junto a empresas y profesionales, anticipando tendencias y aportando soluciones a los retos del empleo. Conversamos con Anna Golsa para repasar la trayectoria de Eurofirms, su propuesta diferencial y su visión sobre los desafíos que marcarán el futuro del trabajo.
- Eurofirms cumple 35 años en un momento especialmente complejo para el mercado laboral. Si miras atrás, ¿cuáles han sido los hitos clave que explican vuestro crecimiento y consolidación como referente en gestión de personas?
Cuando miramos estos 35 años, hay una idea que atraviesa toda la trayectoria de Eurofirms: crecer con coherencia. El gran punto de inflexión llegó cuando apostamos por centrar el negocio en la gestión del talento y construir toda la compañía alrededor de una misma convicción: poner a las personas en el centro de cada decisión. A partir de ahí han llegado la diversificación de servicios, la expansión internacional y una evolución constante para acompañar las necesidades de empresas y profesionales, pero siempre manteniendo la misma cultura y forma de entender el negocio.
Hoy somos la primera multinacional española de gestión del talento, estamos presentes en 7 países, contamos con más de 170 oficinas y más de 1.800 personas en el equipo. En 2025 superamos por primera vez los 700 millones de euros de facturación, con un crecimiento del 13,2% respecto al ejercicio anterior. Son cifras muy relevantes, pero explican solo una parte de la historia.
Lo que realmente ha sostenido este crecimiento es una cultura People first basada en el respeto, la responsabilidad y la transparencia. Esa coherencia nos ha permitido crecer, internacionalizarnos y evolucionar sin perder nuestra esencia. Si tengo que quedarme con un hito, es haber demostrado que poner a las personas en el centro es una forma eficaz de construir negocio, generar confianza y crear valor de manera sostenible en el tiempo.
- Desde vuestros inicios hasta hoy, ¿cómo ha evolucionado vuestra visión sobre el talento y qué papel ha jugado vuestro modelo centrado en las personas en ese recorrido?
Nuestra forma de entender el talento ha sido consistente durante estos 35 años. Desde el inicio hemos creído que las personas son mucho más que un currículum y que el verdadero reto está en encontrar el encaje adecuado entre cada profesional y cada organización. Lo que sí ha cambiado es el mercado laboral y la importancia que cada vez tienen factores como la motivación, la capacidad de adaptación, el propósito o el encaje cultural en el éxito de una incorporación.
Hoy disponemos de más evidencias para demostrar algo que llevamos mucho tiempo observando. El 89% de los errores de contratación tienen su origen en factores que no aparecen en el currículum. Y cuando existe un encaje real entre la persona y la organización, la productividad puede aumentar hasta un 21% y el rendimiento de los equipos hasta un 56%. Por eso, para nosotros, el desafío ya no es únicamente encontrar talento, sino entenderlo y conectar a cada persona con el entorno donde pueda desarrollar todo su potencial.
En ese recorrido, People first ha sido nuestro hilo conductor. Es la cultura que guía nuestra forma de trabajar y de tomar decisiones. Creemos que cuando las personas se sienten alineadas con su trabajo, con su equipo y con el propósito de la organización, aumenta el compromiso, mejora el rendimiento y los resultados llegan de forma sostenible en el tiempo.
- En un entorno donde muchas organizaciones buscan diferenciarse, ¿qué soluciones o propuestas de valor ofrece hoy Eurofirms a empresas y candidatos que realmente marquen la diferencia?
Hoy las empresas buscan mucho más que cubrir una vacante. Se enfrentan a retos como la dificultad para encontrar determinados perfiles, la rotación, el absentismo o la pérdida de productividad, y todos ellos tienen un impacto directo en la competitividad y en la cuenta de resultados. Ahí es donde centramos nuestra propuesta de valor. Acompañamos a más de 8.500 empresas y contribuimos a generar oportunidades laborales para más de 27.000 personas cada día, lo que nos permite tener una visión muy directa de los desafíos que afronta el mercado laboral.
Nuestra forma de trabajar parte de una convicción muy clara: el talento va mucho más allá del currículum. Creemos que el verdadero diferencial está en la conexión entre la persona y la organización, porque cuando ese encaje existe aumentan el compromiso, la estabilidad y el rendimiento de los equipos. Y cuando no existe, aparecen costes que impactan directamente en el negocio, desde la rotación hasta el absentismo o la pérdida de productividad. Por eso ayudamos a las empresas a identificar las causas que hay detrás de estos retos y a diseñar soluciones adaptadas a cada realidad.
Nuestro valor diferencial está en combinar una visión humanista del talento con conocimiento del mercado, tecnología y capacidad de análisis. Junto a Telefónica Tech hemos desarrollado una herramienta de matching con inteligencia artificial que analiza más de 20 parámetros por candidato y vacante y permite reducir los tiempos de cobertura entre un 20% y un 80%, según el perfil. La tecnología nos ayuda a tomar mejores decisiones y a liberar tiempo para aquello que realmente aporta valor: conocer mejor a las personas, comprender las necesidades de las organizaciones y encontrar el mejor encaje posible entre ambas.
En definitiva, creemos que la diferencia no está en lo que hacemos, sino en cómo lo hacemos. Combinamos tecnología y datos con cercanía, escucha y acompañamiento para construir relaciones laborales más sólidas y sostenibles porque cuando las personas encajan con la cultura y el propósito de una organización, ganan los profesionales, ganan las empresas y gana la sociedad. Y ese es precisamente el enfoque que define nuestra cultura People first y nuestra manera de entender la gestión del talento.
- Uno de los grandes debates actuales es el absentismo. Desde vuestra experiencia, ¿qué factores lo están impulsando y qué pueden hacer las organizaciones para abordarlo de forma efectiva y sostenible?
El absentismo es uno de los ejemplos más claros de cómo la gestión del talento impacta directamente en el negocio. En España supone una pérdida cercana al 7% de las horas pactadas y un coste anual estimado de 45.700 millones de euros. Hablamos de una variable que afecta directamente a la productividad, a la continuidad operativa y a la cuenta de resultados de las empresas. Por eso debe abordarse como una cuestión estratégica para el negocio y no únicamente como un indicador de recursos humanos.
Desde nuestra experiencia, una parte importante del absentismo tiene que ver con el desajuste entre la persona, el rol y el entorno en el que trabaja. Muchas veces el dato refleja la ausencia, pero no explica la causa raíz. Detrás pueden aparecer factores como la desmotivación, la falta de encaje o una gestión poco preventiva de los equipos. La clave está en ir más allá del dato, entender patrones de comportamiento y actuar antes de que el impacto escale.
En Eurofirms trabajamos precisamente desde esa lógica de anticipación e intervención. Combinamos análisis de datos y conocimiento de las personas para anticiparnos y diseñar planes de acción a medida de cada organización. En proyectos concretos hemos conseguido reducir el absentismo en torno a un 20% y la rotación hasta un 53%, demostrando que cuando se actúa sobre las causas y no solo sobre las consecuencias, el impacto en la productividad, la estabilidad de los equipos y la competitividad de la empresa es muy significativo.
- La escasez de talento es otro de los grandes retos estructurales. ¿Estamos ante un problema de falta de profesionales, de ajuste de expectativas o de modelos de gestión del talento que necesitan evolucionar?
Creo que cada vez es más evidente que el problema no es de falta de talento, sino de encaje. España mantiene una tasa de paro del 10,5%, la más alta de Europa, y al mismo tiempo hay más de 150.000 vacantes sin cubrir, casi el triple que hace diez años. Eso refleja un desajuste profundo entre lo que necesitan las empresas y lo que el mercado está ofreciendo.
Ese desajuste tiene varias dimensiones. Por un lado, existen perfiles técnicos, industriales y especializados que cuesta encontrar. Por otro, estamos viviendo una transformación acelerada del empleo, debido a la llegada de la IA, que exige nuevas capacidades y una actualización constante de competencias. Y, además, hay un cambio claro en las expectativas del talento. El 86% de la Generación Z considera imprescindible tener un propósito en su trabajo y casi 8 de cada 10 jóvenes necesita confiar en la empresa antes de presentarse a un proceso de selección. Esto obliga a las organizaciones a revisar cómo atraen, desarrollan y fidelizan a las personas.
Esto exige evolucionar los modelos de gestión del talento. Las organizaciones que sean capaces de trabajar mejor el encaje, el desarrollo interno, el reskilling y una propuesta de valor alineada con lo que las personas buscan estarán mejor preparadas para resolver ese desajuste y competir con éxito en el futuro.
- La productividad vuelve a estar en el centro de la conversación empresarial. ¿Cómo crees que deberían las compañías equilibrar eficiencia, bienestar y compromiso para mejorar resultados sin deteriorar la cultura organizativa?
Para mí, productividad, bienestar y compromiso forman parte de la misma conversación. Durante mucho tiempo se han planteado como elementos separados, pero nuestra experiencia demuestra que están profundamente conectados. Cuando una organización consigue que la persona, el proyecto y el equipo estén bien alineados, aumentan el compromiso, la estabilidad y el rendimiento de los equipos. Y cuando ese encaje falla, aparecen costes que terminan afectando directamente a la productividad, desde la rotación hasta el absentismo o la pérdida de eficiencia.
El equilibrio pasa por entender la gestión del talento como una decisión estratégica de negocio. La tecnología tiene un papel muy importante porque nos ayuda a agilizar procesos, mejorar la toma de decisiones y liberar tiempo para tareas de mayor valor añadido. El verdadero valor aparece cuando ese tiempo se dedica a conocer mejor a las personas, acompañar a los equipos y tomar mejores decisiones. Porque la productividad sostenible nace de equipos comprometidos, alineados y bien gestionados.
También hay un elemento que resulta decisivo y que a veces pasa desapercibido: el liderazgo. Las nuevas generaciones buscan entornos donde puedan desarrollarse, aprender y sentirse parte de un proyecto. La experiencia de una persona dentro de una organización se construye en gran medida a través de la relación con su responsable directo. Por eso las compañías que consiguen mejorar sus resultados de forma sostenible suelen ser también las que han entendido que desarrollar líderes capaces de inspirar, acompañar y generar confianza es una inversión en competitividad.
- Mirando al futuro, ¿cuáles son los principales retos que afronta el mercado laboral en los próximos años y qué papel deberían jugar compañías como Eurofirms en su transformación?
El mercado laboral está entrando en una transformación estructural muy profunda. Cerca del 39% de las habilidades actuales quedarán obsoletas antes de 2030, 6 de cada 10 trabajadores necesitarán procesos de reskilling o upskilling y más del 20% de los empleos actuales experimentará una transformación significativa. A escala global se estima, además, que 92 millones de puestos de trabajo desaparecerán antes de 2030 como consecuencia de los cambios que la inteligencia artificial está impulsando en el mercado laboral.
A esto se suma una tensión creciente en el talento cualificado, una generación joven con expectativas distintas y organizaciones que conviven con diferentes formas de entender el trabajo al mismo tiempo. Todo ello obliga a las empresas a adoptar una visión mucho más estratégica del talento. La formación deja de ser un complemento y pasa a ser una necesidad estratégica. La clave ya no está únicamente en atraer profesionales, sino en desarrollarlos, fidelizarlos y anticipar cómo van a evolucionar sus capacidades en un entorno de cambio constante.
En este contexto, el papel de compañías como Eurofirms es acompañar a las organizaciones desde esa capacidad de anticipación. Ayudarles a entender qué talento van a necesitar, cómo van a evolucionar sus equipos y qué capacidades deben desarrollar para seguir siendo competitivas. Llevamos 35 años trabajando sobre la idea de que el encaje entre personas y organizaciones genera mejores resultados. Creo que el futuro pertenecerá a aquellas organizaciones capaces de combinar tecnología, formación y cultura para adaptarse al cambio sin perder de vista a las personas, que son el principal activo de las compañías. Y ahí es donde queremos seguir aportando valor.



