«La conexión con inversión existe en Founders Hub 50+ para los proyectos que por su naturaleza la necesitan»
Entrevista con Marián Pérez Chuliá y Verónica Aldazosa, de Founders Hub 50+

Marian Perez Chuliá y Verónica Aldazosa han decidido desafiar uno de los mayores sesgos del mercado laboral: el que deja fuera del juego al talento senior justo cuando más valor puede aportar. Desde Founders Hub 50+, han creado un ecosistema donde la experiencia de décadas liderando equipos se transforma en modelos de negocio reales, impulsados por IA y orientados a resultados, acompañando a profesionales mayores de 50 años desde la validación de la idea hasta la incubación y el acceso a inversión. En esta entrevista conversamos con sus fundadores para entender cómo están reinventando el emprendimiento senior en España y por qué, lejos de ser una excepción, el fundador +50 se está convirtiendo en la nueva norma.
Marian Perez Chuliá:
Licenciada en C. Económicas y Empresariales por la Universidad de Valencia, Master en Dirección de empresas (MBA) por el Instituto de Empresa de Madrid. Acreditación Internacional en Consejos de Administración y Buen Gobierno, por el Instituto de Gobernanza Empresarial (IGE).
Con más de 25 años de experiencia en la dirección y gestión de proyectos de consultoría, en las áreas de consultoría estratégica, modelos de negocio, organización y procesos, y consultoría de RR.HH., tanto en proyectos nacionales como internacionales, financiados algunos por organismos multilaterales (BM, BID, BAD, etc.). Ha sido Directora Ejecutiva de Soluziona Management Consulting, responsable regional en Indra y Associate Partner de RAY HUMAN CAPITAL (G. Odgers Berndtson). Actualmente es socio de PCH&PARTNERS, Consultores de Negocio.

Verónica Aldazosa Bustos:
Licenciada en Psicología. Cuenta con un Master en Psicología, Master en Administración de empresas (MBA Executive) así como diferentes certificaciones en agilidad (Scrum Master y Agile Trainer).
Profesional con más de 20 años de experiencia liderando áreas de Recursos Humanos, Cultura Organizativa y Transformación Agile en sectores tecnológicos y educativos. Ha dirigido proyectos de talento, cultura y cambio organizacional en compañías como HP, ONO (Vodafone), Grupo Sorolla y Sothis. Fundadora de Ticagile y talenTeal, impulsa la adopción de marcos ágiles y la fidelización del talento. Actualmente es CEO de Founders Hub 50+ y Culture & Organization Director en Preference.

Marian, con más de 25 años de experiencia, ¿cómo describirías la situación actual del talento senior (+50) en el mercado laboral español?
La respuesta lógica debería ser sencilla, pues si el valor de un profesional en el mercado lo define su nivel de conocimientos, las competencias o skills desarrolladas a lo largo de su trayectoria, su experiencia y/o retos a los que se ha enfrentado a lo largo de su carrera profesional, su capacidad de aprendizaje, su red de relaciones, etc., el talento senior debería ser el mejor posicionado a la hora de acceder al mercado de trabajo, y, sin embargo, se produce la paradoja de que esto no es así en la práctica.
En ocasiones, cuando se postulan para determinadas posiciones se presume que en el caso del talento senior, las expectativas salariales pueden ser más elevadas y que por su experiencia su capacidad de adaptación al puesto puede ser más compleja, frente al talento junior que aporta frescura, y que se asocia con más capacidad de innovación y desarrollo.
Estos estereotipos no siempre responden a la realidad, y a nuestro juicio el verdadero handicap reside del lado de las empresas, que a veces no son capaces de desarrollar soluciones organizativas lo suficientemente flexibles que permitan acomodar a ambos tipos de profesionales (talento senior y junior), que sin duda son necesarios y aportan valores diferentes a las actividades que conforman la cadena de valor de un negocio. El modelo de negocio va cambiando a medida que las empresas evolucionan y crecen, y hay áreas funcionales donde la experiencia en la gestión es clave, y el talento senior es necesario.
Veronica, en la web de Founders Hub 50+ se menciona que existe un «gran gap entre el corporate y el emprendimiento» para profesionales senior. ¿Cuáles son los principales obstáculos que enfrentan estos profesionales cuando consideran dar el salto al emprendimiento?
Lo primero que hay que reconocer es que existe una distancia enorme entre el mundo corporativo y el emprendimiento. No es solo un cambio de rol. Es un cambio de identidad, de lenguaje, de métricas y de ritmo. En la empresa tienes estructura, recursos, equipo y un título que te define. En el emprendimiento empiezas desde cero en todo eso, aunque lleves 25 años siendo el que tomaba las decisiones.
Y esa distancia nadie te la explica. Simplemente te la encuentras. A partir de ahí, el mayor obstáculo no es la falta de conocimiento. Es la falta de un sistema diseñado para ellos.
Un profesional senior tiene décadas de experiencia, una red consolidada y un conocimiento sectorial que ningún emprendedor joven puede replicar. Pero cuando mira el ecosistema emprendedor español ve aceleradoras pensadas para startups de 25 años, metodologías diseñadas para quienes no tienen nada que perder y un lenguaje que no le habla.
A eso se añade el síndrome del experto: cuanto más sabes de un sector, más te cuesta simplificar tu propuesta de valor. Y la trampa de la consultoría, que es el camino de menor resistencia pero que raramente escala.
El gap real no es de talento. Es de entorno y metodología.
Habláis de que «el 40% de los nuevos fundadores en España ya supera los 45 años» y que tienen «hasta 1.8 veces más probabilidades de éxito». ¿Qué ventajas competitivas aporta la experiencia senior frente a emprendedores más jóvenes, Marian ?
Llevamos muchos años asesorando a “start-ups” y observamos muchas veces un patrón que se repite: en las primeras fases de estas empresas, el talento está al servicio del diseño del proyecto, centrado en dar forma a la “idea que lo motiva”, y la “innovación” se convierte en un elemento fundamental; la organización la suele conformar gente joven, que lidera las áreas funcionales que en ese momento son críticas en las fases de lanzamiento de estos proyectos; sin embargo, a medida que el proyecto va adquiriendo madurez empresarial, la experiencia en la gestión es imprescindible, y ahí es donde empiezan los problemas de muchos de estos proyectos de emprendimiento.
Cuando se decide emprender, después de años de trayectoria profesional, el bagaje de experiencia en la gestión en un plus para garantizar el éxito de estos proyectos, y esto ratifica las estadísticas de las que me hablas.
¿Cómo está transformando la inteligencia artificial las posibilidades para que el talento senior emprenda con éxito? Mencionáis que la IA «reduce la curva de aprendizaje y convierte la experiencia en ventaja competitiva tangible»…
Un exdirectivo sabe dirigir equipos, proyectos. Eso no cambia. Lo que cambia con la IA es que ahora puede tener un equipo de agentes especializados trabajando para su proyecto desde el primer día, sin inversión inicial, sin estructura de empresa.
Un agente que valida su idea contra el mercado real. Otro que construye su propuesta de valor. Otro que gestiona su estrategia comercial. Otro que le mantiene en el camino semana a semana.
La IA no reduce la curva de aprendizaje porque haga las cosas más fáciles. La reduce porque convierte lo que el senior ya sabe hacer, dirigir, tomar decisiones, leer el mercado, en su mayor ventaja competitiva. No aprende IA. La dirige.
Founders Hub 50+ propone una metodología específica con un bootcamp intensivo. ¿Podrías explicarnos en qué consiste este bootcamp de inmersión de 3 días en Teruel (27-29 marzo) y qué objetivos concretos persigue, Veronica?
El 27 de marzo abrimos el Palacio Matutano Dauden con 12 personas. Solo 12, porque esto no es un congreso ni una formación masiva.
Y eso es deliberado. Cuando reduces el grupo a 12 profesionales con trayectorias similares, que han tomado decisiones parecidas, que entienden el mismo lenguaje, pasan dos cosas muy interesantes. La primera es que el aprendizaje es mucho más profundo porque todo el mundo habla desde la experiencia real, no desde la teoría. La segunda es que las conexiones que se crean en esos 3 días tienen una calidad que no puedes replicar en un evento de 200 personas.
En cuanto al contenido: el viernes trabajamos el cambio de mentalidad más difícil, dejar de pensar como empleado para empezar a pensar como fundador. El sábado es el día más intenso: validación de la idea contra el mercado real, construcción de la propuesta de valor y la primera sesión práctica con el sistema de agentes IA. El domingo cada participante presenta su pitch y se va con un plan de acción concreto para los siguientes 30 días.
Pero lo que más nos dicen los participantes es que además del plan, se van con una red de personas que están exactamente en el mismo momento vital. Y eso, para un profesional senior que lleva años rodeado de estructura corporativa, tiene un valor que no estaba en el programa.
El objetivo no es que aprendan. Es que salgan con decisiones tomadas y con las personas adecuadas a su lado.
Verónica, más allá del bootcamp inicial, ¿qué acompañamiento ofrece Founders Hub 50+ a medio y largo plazo? ¿Cómo funciona la incubadora y la conexión con inversión?
El Bootcamp es el punto de partida, no el destino.
Después viene la incubadora, que funciona bajo un marco de trabajo Agile, con de sprints semanales durante máximo 6 meses. El objetivo es claro: monetización antes de que acabe ese plazo. No buscamos diseñar un plan de negocio ideal, sino nos enfocamos en la facturación real.
Y aquí hay algo importante que queremos decir en voz alta: no todo proyecto necesita inversión externa. De hecho, nuestro modelo ideal es el bootstrapping, construir un negocio sostenible desde los propios ingresos, sin depender de rondas ni inversores. Para el perfil senior esto tiene mucho sentido porque normalmente tiene una situación financiera más estable que le permite crecer a un ritmo controlado, y porque su experiencia le permite monetizar antes que un emprendedor que está aprendiendo el sector desde cero.
La conexión con inversión existe en Founders Hub 50+ para los proyectos que por su naturaleza la necesitan y que ya tienen tracción real. Porque los inversores no compran ideas, compran evidencia. Pero no es el camino para todos, ni el que recomendamos por defecto.
Durante los 6 meses de incubadora cada emprendedor tiene acceso continuo al sistema de agentes IA y a sesiones quincenales con mentores especializados en su sector. El acompañamiento no termina cuando termina la formación. Termina cuando el proyecto está generando sus propios ingresos.
Y a partir de ahí empieza otra conversación. La del crecimiento. Porque un negocio que ya factura, liderado por alguien con 25 años de experiencia sectorial y una red consolidada, tiene unas posibilidades de escala que muy pocos proyectos pueden igualar. Ahí es donde la conexión con inversión, con alianzas estratégicas o con nuevas líneas de negocio cobra sentido de verdad. No como punto de partida, sino como combustible para algo que ya funciona.
Para finalizar Marian, ¿qué mensaje le darías a un profesional senior que está en un momento de transición profesional y se pregunta «¿qué hago ahora con todo lo que sé?»?
Ante la situación actual del mercado de trabajo, es el profesional quien tiene que tomar y dirigir las riendas de su carrera, y si algo te enseña la experiencia es a ser consciente de tus capacidades, además de la solvencia y seguridad adquirida ligada a todo lo aprendido y a los retos superados (éxitos y fracasos) a lo largo de la vida profesional. Es el momento entonces, de analizar las oportunidades profesionales desde esa perspectiva y valorar el emprendimiento como una opción que puede tener muchos visos de viabilidad.



