El cuidado de familiares suma casi dos jornadas de trabajo a la semana, según un estudio de Atlassian.

- El 62% de quienes trabajan y cuidan de un familiar en España afirma que trabaja horas extra para compensar el tiempo que pierde por sus obligaciones personales.
- El 75% siente que, al terminar su jornada laboral, empieza un segundo turno.
- El 54% afirma que una mejor organización de sus horarios personales y laborales les ayuda a coordinar sus responsabilidades.
En España, más de ocho millones de personas cuidan de un familiar, según datos del Instituto Nacional de Estadística y la Fundación Caser. Esta cifra refleja una realidad que pasa casi desapercibida. La mayor parte de estos cuidados se realiza de forma no profesional y recae sobre todo en mujeres que compaginan esta dedicación con sus obligaciones laborales y personales. Es una tarea esencial y poco reconocida que exige una organización constante. Para comprender mejor cómo conviven estas responsabilidades con la vida profesional, Atlassian presenta los resultados de su estudio Stretched thin: staying organized while juggling work and caregiving, un análisis que pone de relieve los retos diarios que afrontan estas personas, desde la sobrecarga mental y las horas extra hasta el impacto que tiene en su desarrollo profesional.
Una jornada que no termina nunca
Se considera cuidadores a quienes ayudan de forma habitual a una persona con pérdida de autonomía por edad, enfermedad o discapacidad, sin ser profesionales sanitarios y compaginando este apoyo con su empleo. Según el estudio de Atlassian, muchas de estas personas ven cómo su jornada laboral se prolonga porque deben atender también sus responsabilidades de cuidado. En España, un 62% afirma que hace horas extra o trabaja en días no laborables para recuperar tareas laborales que ha tenido que aplazar por cuidar de otras personas. Este sobreesfuerzo supone, de media, casi dos días adicionales de trabajo a la semana, alrededor de 1,8 días.
Esta sensación de no desconectar es habitual entre quienes compaginan trabajo y cuidados. El 75% de los encuestados en España siente que, cuando termina su jornada regular, comienza una especie de segundo turno dedicado al cuidado de otras personas. Esta tendencia es similar a la de otros países europeos, con un 78% en Reino Unido y en Francia y un 76% en Alemania, cifras que se sitúan en línea con la media global del 76%.
Impacto en la carrera profesional y mayor carga mental
Tanto si se trata de atender a un hijo como de acompañar a un familiar mayor con necesidades médicas, esta doble dedicación no está exenta de consecuencias. En España, un 54% de las personas cuidadoras con empleo considera que compaginar el trabajo con las responsabilidades de cuidado ha tenido un impacto negativo en su carrera profesional. Del mismo modo, la carga mental también es evidente. Un 56% reconoce que tiene dificultades para recordar todas sus tareas semanales debido a la cantidad de obligaciones que debe gestionar.
Ante esta realidad, los cuidadores españoles expresan una necesidad clara. El 86% cree que una planificación del tiempo más estructurada contribuiría a mejorar su vida personal. Para ello, la sincronización de calendarios laborales y personales gana peso como herramienta práctica, con un 54% que la identifica como un apoyo clave para coordinar mejor sus responsabilidades y un 48% afirma que les ayuda a visualizar con más claridad sus momentos libres.
Los cuidadores familiares forman parte del día a día de muchas empresas y su presencia seguirá aumentando en los próximos años. Atender sus necesidades permitirá a las organizaciones anticiparse a un entorno laboral que evoluciona con rapidez. Esta adaptación pasa por incorporar medidas prácticas que pueden aplicarse desde ahora, como ofrecer mayor flexibilidad y apoyarse en herramientas de planificación y soluciones colaborativas que faciliten la coordinación, reduzcan la carga mental y ayuden a organizar mejor las tareas. A medio y largo plazo, este desafío interpela también al conjunto de la sociedad y exige que empresas e instituciones revisen sus modelos de trabajo para equilibrar el rendimiento con el bienestar de quienes forman parte de sus equipos.



