Abandono, miedo y segunda oportunidad: el papel de la educación en la recuperación de los perros de caza.

● Clínicas, protectoras y escuelas veterinarias alertan sobre el desgaste físico y emocional de muchos perros de caza —como el galgo— que, al terminar la temporada cinegética en febrero acuden a las consultas.
● El primer estudio oficial del Gobierno dimensiona la recogida de perros en España y cuantifica en unos 2.000 los de razas de caza, de entre los 19.000 recogidos cada año.
● Expertos destacan que, con educación, respeto y paciencia, los perros abandonados pueden superar el miedo y recuperar la confianza, poniendo el bienestar en el centro de su adaptación.
Febrero marca el final de la temporada de caza y, de forma paralela, el inicio de uno de los momentos más sensibles para las razas de perros vinculadas a esta actividad en España. Cada año, durante estas semanas, clínicas veterinarias y entidades de protección animal constatan un aumento en la llegada de perros cuyo pasado resulta, en muchos casos, difícil de reconstruir. Es también el momento en el que comienza para muchos de los canes una segunda oportunidad que dependerá de la atención sanitaria, la educación y la implicación de las familias adoptantes.
Desde la experiencia profesional compartida por expertos de Nubika, la escuela formativa para el cuidado y la atención animal, y por su equipo docente del Curso de Auxiliar de Técnico Veterinario, los meses de febrero y marzo suelen traer a consulta a galgos, y otras razas utilizadas en la actividad cinegética, procedentes de protectoras o recién adoptados que acuden para una primera revisión completa. Con frecuencia llegan sin un historial veterinario claro, sin registros fiables de vacunación o desparasitación, lo que obliga a realizar una valoración integral para conocer su estado real de salud.
Aunque algunos presentan una condición aparentemente aceptable, otros evidencian desgaste físico, bajo peso o problemas derivados de la falta de seguimiento sanitario. “En consulta son habituales las cicatrices antiguas y lesiones mal tratadas, molestias musculares y tendinosas asociadas al sobreesfuerzo, cojeras que se han cronificado o desgaste en almohadillas. También se detectan problemas dermatológicos o digestivos vinculados a cambios bruscos de alimentación y a una nutrición inadecuada”, comentan.
Más allá del plano físico, el componente emocional resulta determinante. Muchos de ellos se muestran bloqueados durante la exploración, evitan el contacto o reaccionan con temblores y una marcada tensión corporal. “A diferencia de otros perros, no siempre expresan el miedo mediante agresividad, sino a través de la inhibición, lo que puede invisibilizar su sufrimiento si no se interpreta correctamente su lenguaje corporal” explican los expertos de Nubika.
El abandono animal en cifras
El contexto general del abandono animal en España ayuda a dimensionar esta realidad. En 2025 se presentó el primer estudio oficial elaborado por el Gobierno sobre la recogida y salida de perros en España, basado en datos aportados por 284 centros entre ayuntamientos y protectoras. El informe, construido a partir de información directa de servicios municipales y entidades de protección animal, es el primero que permite medir el fenómeno con datos homogéneos y con mayor rigor estadístico.
Según este estudio, en 2023 se registraron 18.764 entradas de perros en centros municipales y protectoras de toda España. El dato más significativo es que el 81,1 % de las entradas correspondieron a perros clasificados como “perdidos o abandonados”, frente a un 18,9 % entregados por sus propietarios o incautados por las autoridades. Y en cuanto a la tipología, el 50,8 % de los perros recogidos eran mestizos, el 21,3 % pertenecían a otras razas, el 12,9 % fueron clasificados como perros de razas de caza, el 12,3 % como potencialmente peligrosos y el 2,8 % como galgos.
Transformar el miedo en confianza
Más allá de las cifras, la adaptación posterior de estos animales vuelve a poner el foco en el comportamiento y el bienestar. En un diálogo entre expertos en educación canina mantenido en el nuevo podcast de Nubika Bicheando, presentado por el veterinario Tomás Palomares, varios especialistas asesores insisten en que aún persiste la confusión entre educación y castigo, cuando en realidad, cualquier cambio necesario en la conducta debe apoyarse en el respeto y en la cobertura de las necesidades físicas y emocionales del animal.
Durante la conversación, los expertos reflexionan sobre cómo el abandono animal ha llegado a normalizarse socialmente. También explican que muchos perros que llegan con cuadros de miedo intenso pueden experimentar transformaciones profundas cuando cuentan con familias implicadas, tiempo y un enfoque basado en el bienestar. La prevención y la educación, sostienen, son las herramientas esenciales para romper el ciclo del abandono. Recuperar la confianza de un perro que la ha perdido es un proceso
lento, que exige coherencia y paciencia, y que no admite atajos.
Febrero puede ser el mes en el que muchos galgos quedan expuestos a la incertidumbre, pero también puede convertirse en el punto de partida de una historia distinta cuando la sociedad entiende que el bienestar, la educación y la responsabilidad compartida son la verdadera base del cambio.



