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El 90% de los profesionales que usan IA percibe un impacto positivo en su trabajo y más de la mitad trabaja más rápido.

Casi la mitad de los usuarios (48%) ya utiliza la IA en su trabajo, aunque la eficiencia no siempre se traduce en descanso: el 46% de quienes liberan tiempo lo dedica a más carga de trabajo.

● El 48% de los usuarios ya utiliza la IA en su trabajo, porcentaje que alcanza el 65% en la Gen Z y el
55% en los Millennials.
● En el entorno laboral se usa sobre todo para redactar textos y emails (40%), investigar (33%) y
analizar datos (27%)
● El 53% de los profesionales trabaja más rápido con la IA (el 63% en la Gen Z), el 40% ha mejorado la
calidad de su trabajo y otro 40% libera tiempo.
● La falta de formación es el primer freno para los usuarios de IA (31%), por delante del precio (30%)

IAB Spain, la asociación de la publicidad, el marketing y la comunicación digital en España, ha celebrado hoy el 2º Encuentro IA(B) Spain, en el que ha presentado el ‘I Estudio de Inteligencia Artificial de IAB Spain: cómo usuarios y profesionales utilizan, perciben e integran la IA’, elaborado en colaboración con Elogia. La investigación revela que el 48% de los usuarios ya emplea esta tecnología en su trabajo, un porcentaje que escala al 65% en la Generación Z y al 55% en los Millennials. En el trabajo, la IA se usa principalmente como una herramienta para redactar textos y correos (40%), investigar (33%) y analizar datos (27%).
El 90% de los profesionales que emplean IA nota un impacto positivo: el 53% asegura trabajar más rápido
(63% en la Gen Z), el 40% ha aumentado la calidad de sus entregables y otro 40% logra liberar tiempo. Entre
los profesionales entrevistados, hay quien afirma que tareas que antes le llevaban más de una hora se reducen
a unos 20 minutos.
Sin embargo, el estudio identifica la llamada paradoja de la productividad: de los profesionales que liberan
tiempo gracias a la IA, el 47% lo dedica a su vida personal, pero un 46% lo destina a asumir más carga de
trabajo. Un 37% lo emplea en tareas estratégicas y un 26% en formación. Sobre el futuro, algunos de los
profesionales entrevistados hablan de un cambio en la forma de trabajar en el que se pasará de gestionar
personas a gestionar agentes, mientras que otros apuntan que, frente al miedo a estas herramientas, hay que
aprender a utilizarlas a favor.
El perfil del usuario y la brecha generacional
La investigación detalla que el 52% de los internautas de 16 a 75 años ha utilizado herramientas de IA en el
último año, aunque el 85% de los usuarios se queda en un uso básico, puntual o de apoyo. Como revela el
informe, el reto del mercado ya no es la adopción, sino la profundidad: convertir el uso puntual en integración,
el uso gratuito en pago y la curiosidad en confianza.

En este escenario, la edad es el principal factor discriminante en la penetración de la IA. La Generación Z lidera
la adopción con un 79%, seguida de los Millennials (64%), la Generación X (47%) y los Boomers (33%). El
usuario de IA tiene de media 46 años, el 58% cuenta con estudios superiores y el 69% está trabajando. El no
usuario es más sénior, con 54 años de media: el 65% tiene hijos, el 36% cuenta con estudios superiores y el
60% está trabajando. Además, un 34% de los no usuarios afirma que seguro o probablemente empezará a
utilizar la IA en los próximos 12 meses.
Belén Acebes, Directora de Operaciones de IAB Spain, ha señalado: “En el primer Encuentro IA(B) Spain
constatamos que la IA ha dejado atrás la fase de exploración y lo relevante ya no es probar la tecnología, sino
integrarla en los procesos y demostrar un impacto real en el negocio. Hoy damos un paso más y cumplimos un
hito con nuestro primer estudio sobre IA. Para nosotros era prioritario reunir la visión de quienes la usan, tanto
usuarios como profesionales del sector, y convertirla en conocimiento útil para toda la industria: cómo
conocemos, utilizamos e integramos la IA, cuáles son sus barreras, qué implica para la privacidad y cómo está
influyendo en la compra y en la productividad”.
La formación, primer freno al uso de la IA
La adopción es masiva y frecuente: el 86% de los usuarios utiliza la IA a diario o cada semana y el 43% lo hace
a diario, porcentaje que alcanza el 55% en la Gen Z y el 50% en los Millennials, frente al 37% de la Gen X y el
35% de los Boomers. Además, 4 de cada 10 usuarios se sentirían decepcionados si mañana no pudieran
utilizar estas herramientas. En el ámbito personal, la IA se usa sobre todo para buscar información (73%). Sin
embargo, el uso sigue anclado en tareas puntuales o de apoyo: solo el 15% ha integrado la IA en sus rutinas,
ha automatizado procesos o delega tareas completas (el 22% en la Gen Z), y el 59% no usa ninguna
funcionalidad avanzada. La barrera no es el rechazo, sino la capacitación: la falta de formación es el primer
freno para los usuarios (31%), por delante del precio (30%) y la calidad irregular (28%). Según el estudio, el
gran salto pendiente del mercado es pasar del chat a los flujos, es decir, del uso conversacional a la integración
de la IA en procesos automatizados.
Herramientas y modelo de pago
El uso en el entorno personal y profesional se concentra en pocas herramientas. ChatGPT es conocida por el
97% de los usuarios de IA, la utiliza actualmente el 70% y es la preferida del 52%. Gemini se consolida en
segunda posición: la conoce el 85%, la usa el 43% y es la herramienta mejor valorada en facilidad de uso (53%).
Entre ambas acaparan 3 de cada 4 elecciones como herramienta preferida. Microsoft Copilot completa el
podio: comparte el tercer puesto en notoriedad y es la tercera herramienta más utilizada actualmente (20%) y
la tercera preferida (8%). Su gran fortaleza es el alcance: la conoce el 57% de los usuarios de IA y la ha probado
el 35%, 15 y 10 puntos por encima de la media de las herramientas analizadas, y supera también la media en
facilidad de uso (46% frente a 43%). Claude, con menor alcance, logra la mayor fidelidad tras ChatGPT (el 66%
de quienes la usan la prefiere), y quienes la han probado la sitúan a la cabeza en calidad (57%) y fiabilidad
(54%).
Para complementar las respuestas declarativas de la encuesta, el estudio incorpora datos comportamentales
de GfK DAM, que miden la audiencia real de diez herramientas de IA entre la población internauta española y
que confirman el mismo podio. Entre junio de 2025 y junio de 2026, el total de usuarios únicos de
herramientas de IA ha pasado de 17,3 a 25,8 millones, un 49% más. En ese mismo periodo, ChatGPT ha
pasado de 14,3 a 20,4 millones de usuarios únicos (+42,5%), Gemini ha triplicado su audiencia, de 3,3 a 10,2
millones, y Microsoft Copilot ha crecido un 25%, de 2,2 a 2,8 millones. Entre el resto de herramientas, destaca
el crecimiento de Claude, que multiplica por 12 sus usuarios únicos (de 0,18 a 2,09 millones), y el de Meta AI,
que los multiplica por 9 (de 0,22 a 2,02 millones).

En el ámbito económico, la IA ya tiene audiencia masiva, pero su monetización todavía es baja: el 87% de los
usuarios utiliza principalmente la versión gratuita y solo el 13% paga de algún modo, un 7% a través de su
empresa y un 6% de su bolsillo. Según el estudio, sin embargo, el mercado de pago no está saturado, sino sin
activar. Casi la mitad de los usuarios no descarta pagar: un 14% no paga pero sí lo haría y otro 33% no sabe si
lo hará, frente a un 47% que no piensa hacerlo. El umbral de precio es bajo: 2 de cada 3 usuarios dispuestos a
pagar no superarían los 10 euros al mes, y la media se sitúa en 9,4 euros. Por eso, la palanca no es bajar el
precio, sino demostrar valor. La clave está en la frecuencia de uso: entre los usuarios intensivos, que usan la
IA a diario, el porcentaje que paga sube al 21%, frente al 13% del total. Como resume el estudio, la
monetización no se gana con la captación, sino con la frecuencia.
Expectativa alta, confianza por construir
La relación con la IA es ambivalente: el 68% de los usuarios cree que será imprescindible en el futuro, pero
solo el 29% confía en ella. Esa brecha de 40 puntos entre expectativa y confianza es, para el estudio, el
verdadero termómetro del mercado. Al 59% le preocupa su impacto laboral y al 66% la privacidad de lo que
comparte con la IA, aunque el 67% ya ha compartido algún dato personal. El usuario se muestra prudente: el
95% contrasta en alguna medida la información que le da la IA. Entre los riesgos que mencionan los
profesionales entrevistados están dar por buenos los resultados de la IA sin verificarlos y la fuga de
información crítica que pueda acabar siendo utilizada por la competencia.

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