XV Informe Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo.

En 2025, el País Vasco, Canarias y Cantabria registraron las tasas más altas de absentismo (9,6%) pero el mayor coste lo sufrió Cataluña (11.557 millones de euros)
Como ya adelantamos hace unas semanas, en 2025 la tasa media de absentismo alcanzó el 7,6% de las horas pactadas, máximo histórico de la serie y 0,34 puntos porcentuales por encima de 2024. El componente de incapacidad temporal explica la mayor parte del fenómeno, pues representa cerca del 78% del absentismo total y alcanza una tasa del 5,95%, también máximo de la serie.
El absentismo costó a la economía española 59.109 millones de euros el pasado año. La cifra crece un 11,7% sobre 2024 y casi duplica la de 2019 (30.171 millones), reflejando tanto el aumento de la tasa como el encarecimiento del coste laboral.
Por comunidades autónomas, el País Vasco, Canarias y Cantabria registran las tasas más altas de absentismo en 2025, todas ellas con un 9,6% de media. En términos interanuales, el mayor incremento entre estas tres comunidades se produce en Cantabria, con +1,3 p.p., seguida de Canarias, con +0,6 p.p., y el País Vasco, con +0,2 p.p.
En el extremo opuesto se sitúan Baleares, con la tasa más baja, aunque crece ligeramente, del 6,2% (+0,3 p.p. interanuales), seguida de la Comunidad de Madrid, con un 6,6% (+0,3 p.p.), y La Rioja, con un 6,7% (-0,3 p.p.).
Como novedad, el presente informe también analiza el absentismo en términos de coste. En este sentido, las comunidades autónomas donde el absentismo tiene un mayor impacto económico son Cataluña, con 11.557 millones de euros; la Comunidad de Madrid, con 10.290 millones; y Andalucía, con 7.410 millones. Por el contrario, los menores costes se registran en La Rioja, con 332 millones de euros; Cantabria, con 838 millones; y Extremadura, con 839 millones.
Por sectores, los servicios concentran el mayor impacto económico, con 45.096,1 millones de euros en 2025 (+13,12% interanual), seguidos de la industria, con 11.087,9 millones (+16,21%), y la construcción, con 2.924,6 millones (+11,04%).
Por ramas de actividad, “Actividades postales y de correos”, tuvo la tasa más elevada, con un 13,0%, seguida de “Servicios de edificios y jardinería”, con un 12,5%, y “Actividades de juego y apuestas”, con un 12,2%.
La salud mental se consolida como uno de los grandes vectores del absentismo laboral. Según el informe, es ya la segunda causa de incapacidad temporal por número de episodios y la primera por duración media. Las bajas por salud mental han crecido un 111% en cinco años.
The Adecco Group Institute , el centro de estudios y divulgación de The Adecco Group, publica hoy la decimoquinta edición del Informe Adecco sobre empresa saludable y gestión del absentismo. El estudio analiza periódicamente la evolución del absentismo en España y sus principales causas, con el objetivo de aportar claves para prevenirlo, gestionarlo y, cuando sea necesario, controlarlo de forma adecuada.
Como ya adelantamos hace unas semanas, en 2025 la tasa media de absentismo alcanzó el 7,6% de las horas pactadas, máximo histórico de la serie y 0,34 puntos porcentuales por encima de 2024. El componente de incapacidad temporal explica la mayor parte del fenómeno, pues representa cerca del 78% del absentismo total y alcanza una tasa del 5,95%, también máximo de la serie.
Traducido a euros, el absentismo costó a la economía española 59.109 millones de euros el pasado año. La cifra crece un 11,7% sobre 2024 y casi duplica la de 2019 (30.171 millones), reflejando tanto el aumento de la tasa como el encarecimiento del coste laboral.
Por todo ello, el informe constata que España afronta 2026 con el absentismo en niveles históricamente elevados, como también se podrá ver en el avance del primer trimestre de 2026, que recoge el análisis.
Para Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute, el problema del absentismo requiere mirar más allá de las bajas laborales pues son muchas las causas profundas detrás de esta alta tasa: envejecimiento de la población activa como algo estructural y no coyuntural, el cuidado de la salud mental de manera reactiva y no preventiva, una mayor duración de los procesos de incapacidad temporal por la presión sanitaria creciente (saturación de la atención primaria, listas de espera mayores…), la persistencia de condiciones físicas exigentes en determinados sectores, y una coordinación insuficiente entre sistema sanitario, mutuas y empresas.
Para Arcas, “la elevada tasa de absentismo observada en 2025 (y avance de 2026) debe interpretarse como el resultado de una interacción compleja entre factores empresariales, demográficos, sanitarios y organizativos. La mejora de la productividad y la reducción sostenible del absentismo exigirán un enfoque integral que incluya reformas en la gestión de los servicios públicos de salud, una mayor coordinación institucional y una apuesta decidida por la prevención y la salud laboral. Sólo así será posible abordar un problema que ya se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales de la economía española”.
El absentismo por autonomías
Por comunidades autónomas, el País Vasco, Canarias y Cantabria registran las tasas más altas de absentismo en 2025, todas ellas con un 9,6% de media. En términos interanuales, el mayor incremento entre estas tres comunidades se produce en Cantabria, con +1,3 p.p. (el mayor incremento autonómico), seguida de Canarias, con +0,6 p.p., y el País Vasco, con +0,2 p.p.
En el extremo opuesto se sitúan Baleares, con la tasa más baja, aunque crece ligeramente, del 6,2% (+0,3 p.p. interanuales), seguida de la Comunidad de Madrid, con un 6,6% (+0,3 p.p.), y La Rioja, con un 6,7% (-0,3 p.p.).
Como novedad, el presente informe también analiza el absentismo en términos de coste. En este sentido, las comunidades autónomas donde el absentismo tiene un mayor impacto económico son Cataluña, con 11.557 millones de euros; la Comunidad de Madrid, con 10.290 millones; y Andalucía, con 7.410 millones.
Por el contrario, los menores costes se registran en La Rioja, con 332 millones de euros; Cantabria, con 838 millones; y Extremadura, con 839 millones.

El absentismo por sectores
El análisis por sectores confirma que en 2025 la industria es la actividad con mayor tasa de absentismo, con un 8,18%, seguida por los servicios, con un 7,62%, y, a cierta distancia, por la construcción, con un 6,25%. Los tres sectores registran aumentos respecto a 2024: +0,34 puntos porcentuales en la industria, +0,33 p.p. en los servicios y +0,43 p.p. en la construcción, en línea con el incremento del conjunto nacional, que pasa del 7,27% al 7,61%.

Respecto al coste del absentismo, los servicios concentran el mayor impacto económico, con 45.096,1 millones de euros en 2025, seguidos de la industria, con 11.087,9 millones, y la construcción, con 2.924,6 millones. En comparación con 2024, el coste aumenta un 13,12% en los servicios, un 16,21% en la industria y un 11,04% en la construcción. En el conjunto nacional, el coste del absentismo asciende a 59.108,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 11,67% respecto al año anterior.

El absentismo en las actividades económicas
Al analizar el absentismo por divisiones de actividad, el informe permite identificar las ramas con mayores niveles de ausencia laboral en 2025. La tasa más elevada corresponde a “Actividades postales y de correos”, con un 13,0%. A continuación, se sitúan “Servicios de edificios y jardinería”, con un 12,5%, y “Actividades de juego y apuestas”, con un 12,2%.

Por otro lado, las tasas más bajas se registran en “Actividades relacionadas con el empleo”, con un 3,0%, seguida de “Actividades jurídicas y de contabilidad”, con un 3,7%. A continuación, se sitúan “Edición”, “Actividades inmobiliarias” y “Programación y consultoría informática”, todas ellas con una tasa del 4,0%.

Avance: el absentismo en el primer trimestre del año
El XV informe anual Adecco sobre Empresa Saludable y gestión del absentismo recoge un avance de la evolución del absentismo durante el primer trimestre basado en la Encuesta de Coste Laboral que publica trimestralmente el INE (pendiente de la publicación de los datos oficiales de la Seguridad Social, el INSS y las Mutuas, y que conforman la tasa de absentismo real y que estarán disponibles en las próximas semanas).
Los datos avanzados del primer trimestre de 2026 sitúan previsiblemente la tasa de absentismo en España de nuevo en el 7,6%. Este indicador disminuiría 0,2 puntos porcentuales frente al cuarto trimestre de 2025 y aumentaría 0,2 puntos respecto al mismo periodo del año anterior. En el caso concreto del absentismo por incapacidad temporal, la tasa alcanzará el 5,9% (-0,1 p.p. Intertrimestrales; +0,1 p.p. interanuales).
Esto demuestra que, tras el repunte extraordinario de 2020 debido a la pandemia, la tasa no ha vuelto a bajar de manera significativa y se mantiene estructuralmente por encima de los niveles prepandemia.
Salud mental y absentismo laboral
La salud mental se consolida como uno de los grandes vectores del absentismo laboral. Según el informe, es ya la segunda causa de incapacidad temporal por número de episodios y la primera por duración media. Las bajas por salud mental han crecido un 111% en cinco años.
El informe advierte de que las bajas motivadas por problemas de salud mental presentan una probabilidad de cronificación superior a las de causa física. Una baja por trastorno mental dura, de media, entre dos y cuatro veces más que una baja por causa física, lo que explica su peso en el coste total del absentismo, aunque no sea la primera causa por número de episodios.
Dentro de este contexto, el burnout gana peso como fenómeno asociado al estrés laboral crónico en un momento de transformación marcado por la inteligencia artificial. El informe apunta que la tecnología puede ayudar a reducir cargas repetitivas, pero también generar nuevos factores de presión si se implanta sin acompañamiento, formación y una gestión adecuada del cambio.
Además, tiene un impacto sobre el presentismo, una dimensión que las estadísticas oficiales no recogen. El trabajador acude a su puesto, pero rinde por debajo de su capacidad habitual por un problema físico o psicológico. En este sentido, el informe sitúa la prevención, la detección temprana, el acompañamiento en la reincorporación y la gestión de los riesgos psicosociales como elementos clave para abordar el fenómeno.
Un marco legal en evolución
Por último, el informe recoge las principales novedades legales del ejercicio, que introducen cambios relevantes en el marco de gestión de la incapacidad temporal y permanente. Entre ellas, destaca la Ley 2/2025, que elimina la extinción automática del contrato por incapacidad permanente y refuerza la necesidad de analizar cada caso desde la adaptación del puesto y la continuidad laboral.
A esta novedad se suma el Convenio INSS-INGESA 2025-2028, orientado a reforzar el control y seguimiento de los procesos de incapacidad temporal. En un contexto de máximos históricos de absentismo, estas medidas apuntan a una mayor coordinación institucional y a una gestión más rigurosa de las bajas, especialmente en aquellos procesos que requieren evaluación, acompañamiento y reincorporación al puesto de trabajo.
Para obtener más información se recomienda acceder al “XV Informe Anual Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo”.
Definición del absentismo
El absentismo no es una estadística que, como tal, sea publicada de manera oficial por parte de algún organismo público. Por eso, el estudio del absentismo depende de estimaciones que pueden hacerse sobre la base de datos oficiales. Concretamente, esa tarea puede realizarse a partir de los datos desglosados que publica el Instituto Nacional de Estadística sobre el tiempo de trabajo.
Específicamente, se trata de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL). Los datos de la ETCL son muy representativos pues sus resultados surgen de una muestra de 28.500 establecimientos de todas las regiones de España. Entre esos establecimientos se incluyen todos los que cuenten con más de 500 trabajadores. El campo concreto objeto de estudio de la ETCL son los asalariados por cuenta ajena de los establecimientos incluidos en la muestra.
Además de incluir información sobre los costes laborales y sus componentes, la ETCL incluye la “desagregación del tiempo de trabajo”. Esa información se publica en términos de horas mensuales por trabajador. Esos datos se ofrecen para un agregado que comprende la práctica totalidad de la economía nacional: industria (que incluye los sectores de las manufacturas, la minería y la energía), construcción y servicios (de los que solo se excluyen el servicio doméstico y la actividad de organizaciones y organismos extraterritoriales, como son, por ejemplo, las embajadas y las delegaciones de la Unión Europea). Por lo tanto, la información de la ETCL comprende el conjunto de la economía nacional con excepción del sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura y pesca) y una fracción marginal de los servicios.
La información desagregada del tiempo de trabajo permite calcular las horas pactadas efectivas mensuales. Para alcanzar ese concepto, es necesario sumar, en primer lugar, las horas pactadas (en convenios colectivos o contratos de trabajo) con las horas extraordinarias que eventualmente se hubieran realizado. A ese total se deben restar las horas no trabajadas por vacaciones y días festivos, y también las horas no trabajadas por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (en adelante, ERTEs). El resultado son las horas pactadas efectivas.
Además de las horas de trabajo que se pierden por vacaciones y días festivos y por ERTEs, hay muchos otros motivos que provocan pérdidas ocasionales. El más importante de esos motivos en términos cuantitativos es la Incapacidad Temporal (IT; enfermedad común o accidente no laboral). El absentismo es el conjunto de horas no trabajadas por motivos ocasionales, motivos entre los cuales no se incluyen las pérdidas por ERTEs, ni por vacaciones y días festivos.
Es importante tener en cuenta que el conjunto de horas no trabajadas que conforman el absentismo abarca motivos muy diferentes. Por lo tanto, es un error equiparar el absentismo con faltas injustificadas. Lógicamente, las horas perdidas por esta razón son una parte del absentismo, pero no son la porción más importante. También se incluyen dentro del absentismo, por ejemplo, las horas no trabajadas por maternidad y adopción, por permisos remunerados y por conflictividad laboral.
En resumen, tenemos que la tasa de absentismo*:

Para la tasa de absentismo por incapacidad temporal*, el cálculo sería;




