UN AÑO DE LA NUEVA ITC: SCHINDLER LIDERA LA TRANSICIÓN HACIA LA NUEVA NORMATIVA APOSTANDO POR LA TECNOLOGÍA Y LA FORMACIÓN TÉCNICA.
– La normativa, en vigor desde el 1 de julio de 2024, ha supuesto un punto de inflexión para homogeneizar los niveles de seguridad y el mantenimiento preventivo en todo el territorio.
– Schindler se consolida como el socio estratégico ideal para actualizar un parque nacional donde la mitad de los equipos supera los 20 años de antigüedad.
– Desde el mes de abril, la compañía forma con Shindler Campus a los futuros técnicos que asegurarán el parque de ascensores en España.
Se cumple el primer año desde la adaptación a la nueva Instrucción Técnica Complementaria (ITC) para ascensores, una normativa que entró en vigor el 1 de julio de 2024 transformando el escenario de la elevación en España, que cuenta con uno de los parques de ascensores más densos del mundo, con 1,18 millones de unidades Aunque su implantación representa una obligación legal orientada a reforzar la protección de los usuarios, para el sector y, muy especialmente para Schindler, ha supuesto una oportunidad de negocio y una plataforma para consolidar su liderazgo en la modernización y seguridad de equipos.
La nueva ITC está impulsando la modernización o sustitución de entre el 35 % y el 40 % de los ascensores en servicio, lo que equivale a alrededor de 450.000 equipos que deberán acometer reformas para cumplir con los nuevos requisitos. Esto ha convertido a la modernización en un vector clave de crecimiento. Como resultado de esta adaptación regulatoria, la línea de modernizaciones de Schindler ha registrado crecimientos de doble dígito, situándose en torno a un 30 % en valor en las modernizaciones parciales, impulsado por la demanda de soluciones estandarizadas que minimizan el impacto económico para el cliente.
«Fieles a la precisión y calidad suiza que nos define, nunca nos hemos conformado con cumplir los mínimos legales. Al haber instalado de serie sistemas de seguridad y eficiencia muy por encima del estándar del mercado, una gran parte de nuestros clientes ya se anticipaba a los requisitos de la nueva normativa ITC mucho antes de su entrada en vigor», destaca Manuel Jiménez Gómez, director de Modernizaciones e Ingeniería en Schindler Iberia. En la práctica, para muchos clientes de la compañía esto ha supuesto evitar derramas urgentes y planificar la adaptación de forma gradual y previsible.
Principales defectos detectados y soluciones tecnológicas
Durante este primer año de inspecciones bajo la nueva ley, los defectos más comunes encontrados en ascensores antiguos han estado ligados a la falta de sistemas de comunicación bidireccional permanente, deficiencias en la nivelación de la cabina que afectan a la accesibilidad, y la ausencia de protección en puertas y dispositivos pesacargas.
Para dar respuesta a estas carencias, Schindler ha desplegado todo su potencial técnico, ayudando a las comunidades de propietarios a implementar las estrictas medidas de seguridad que exige la ley. Entre ellas destacan la nivelación precisa de cabina (± 10 mm) para mejorar la accesibilidad, la instalación de cortinas ópticas contra el cierre inesperado, los dispositivos de control de carga (pesacargas) y la incorporación de sistemas de comunicación bidireccional permanente para el rescate en caso de atrapamiento.
El papel clave de los administradores de fincas
La ITC ha requerido una mayor planificación, mayor rigor documental y un control más exhaustivo. En este escenario, los administradores de fincas se han convertido en una pieza clave, actuando como nexo entre la normativa, las comunidades y las empresas mantenedoras.
Schindler colabora estrechamente con estos profesionales, alcanzando una penetración de hasta el 75% (tres de cada cuatro) en ciudades como Granada. Para ayudarles a interpretar los resultados de las inspecciones y diferenciar entre actuaciones obligatorias o planificables a medio plazo, la compañía ha diseñado un modelo de comunicación pedagógico y continuo, ofreciendo certidumbre técnica y económica. Gracias a esta estrecha colaboración, la compañía prevé ejecutar en los próximos años decenas de miles de actuaciones a nivel nacional en un flujo sostenido.
En este contexto de adaptación, Manuel Jiménez Gómez hace balance de este primer aniversario y añade: “Tras un año de aplicación, la nueva ITC ha demostrado ser un auténtico catalizador de la modernización del parque de ascensores, confirmando que la seguridad y la accesibilidad son ya requisitos estructurales. En Schindler hemos acompañado muy de cerca a comunidades y administradores, ayudándoles no solo a entender la normativa, sino a definir la mejor solución para cada instalación. Al mismo tiempo, hemos puesto un fuerte foco en la ejecución, reforzando equipos y procesos para garantizar que las modernizaciones se realizan con calidad, rigor técnico y dentro de plazos realistas.”
Formación frente al reto del talento
Anticipándose al cumplimiento de la nueva ley y a sus exigencias técnicas, Schindler forma a los profesionales que elevan y mejoran cada día la calidad de vida de las ciudades en toda España. Unido al reto de la modernización se encuentra el de la escasez de mano de obra cualificada, que Schindler ha transformado en una oportunidad para profesionalizar aún más el sector.
A través de la iniciativa “Schindler Campus”, que arrancó en abril, la compañía rompe las barreras de entrada al sector ofreciendo una formación de excelencia desde cero y otorgando a los seleccionados una Certificación Interna de Montaje un aval de calidad muy cotizado en el sector. Así, formará a la nueva generación de técnicos que asegurarán que el parque de ascensores de España, que tiene una media de entre 25 y 30 años, sea gestionado por especialistas certificados. Además, todos los técnicos de Schindler destinan 40 horas anuales a formación específica (técnica y de seguridad).



