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La tecnología que cuida: tres claves para construir entornos laborales más conectados y humanos.

Casi la mitad de los trabajadores europeos declara estar expuesto a factores de riesgo que pueden dañar su salud mental, y el 27% reconoce haber sufrido estrés, ansiedad o depresión vinculados al trabajo

Humand analiza cómo las empresas están redefiniendo la prevención para que llegue a todos.

El estrés, la ansiedad y la depresión ya son el segundo problema de salud mental más común en Europa: el 27% de los trabajadores los vincula directamente a su entorno laboral, según la encuesta OSH Pulse de EU-OSHA. En España, los datos son igual de contundentes: en 2024 se registraron 671.618 bajas por salud mental, la cifra más alta desde 2016. Con motivo del pasado Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, Humand, la plataforma de comunicación interna, recursos humanos y cultura empresarial, analiza cómo las empresas están redefiniendo la prevención más allá de los riesgos físicos, incorporando una escucha activa, gestión del bienestar emocional y herramientas tecnológicas accesibles.
«La salud laboral ya no se mide solo en indicadores físicos. Hoy, una organización verdaderamente segura es aquella donde cada persona, independientemente de su rol o ubicación, puede acceder a la información, expresar cómo se siente y encontrar los recursos que necesita. Esa es exactamente la brecha que Humand ayuda a cerrar,» afirma Leandro Oliveira , director para EMEA de Humand
Esa brecha empieza a cerrarse cuando las organizaciones entienden que los riesgos laborales también son invisibles: la salud mental, la falta de comunicación y el aislamiento afectan igual que cualquier peligro físico. Estas son tres claves para abordarlo:

  1. La prevención empieza por escuchar
    No se puede prevenir lo que no se conoce. Muchas organizaciones siguen gestionando el
    bienestar de forma reactiva: actúan cuando el problema ya está encima, en lugar de
    identificarlo antes. Crear canales donde los empleados puedan compartir cómo se sienten
    de forma periódica y sin fricciones es el primer paso para convertir la prevención en algo
    real y no solo en un protocolo.
    Herramientas como las encuestas de clima o los canales de comunicación directa permiten
    a los equipos de RR. HH. detectar señales tempranas de agotamiento o desconexión, y
    actuar antes de que escalen. Las empresas que incorporan esta escucha continua logran
    reducir la rotación y fortalecer el sentido de pertenencia, especialmente en organizaciones
    donde los equipos están distribuidos en distintos entornos.
  1. El riesgo emocional también es un riesgo laboral
    Durante décadas, la salud laboral se midió en accidentes y bajas físicas. Hoy, el 41% de los
    empleados en España reconoce sentirse estresado en el trabajo y más de la mitad ha
    experimentado burnout, según datos de RRHHDigital. El riesgo emocional se ha convertido
    en un indicador estratégico de negocio. De hecho, el Gobierno de Brasil ha reconocido
    recientemente los riesgos psicosociales dentro de la normativa de prevención de riesgos
    laborales, y es previsible que otros países sigan el mismo camino. Así, deja de ser una
    cuestión exclusiva de recursos humanos para convertirse en una prioridad empresarial.

Promover espacios de reconocimiento, facilitar el acceso a beneficios de bienestar y hacer
seguimiento del estado emocional del equipo con herramientas diseñadas para ello, marca
la diferencia entre una cultura que cuida y una que solo lo declara. La tecnología no
reemplaza esa gestión humana, pero sí la hace más consistente y accesible para todos

  1. La información tiene que llegar a todos, no solo a quien tiene un escritorio
    Entre el 70% y el 80% de los trabajadores a nivel mundial no trabaja frente a un ordenador.
    Sin embargo, las herramientas digitales de las organizaciones suelen estar diseñadas
    pensando exclusivamente en quienes sí lo hacen. El resultado: una parte significativa de la
    plantilla queda al margen de la comunicación interna, los programas de formación y los
    recursos de bienestar.
    Plataformas como Humand, accesibles desde el móvil, con módulos de aprendizaje, noticias
    internas y gestión de beneficios, permiten que la información llegue en el formato adecuado
    para cada perfil, independientemente de dónde o cómo trabaje cada persona. Cuando la
    prevención y el bienestar llegan a toda la plantilla por igual, dejan de ser un diferencial y se
    convierten en una base.
    La integración de comunicación interna, gestión del bienestar y tecnología accesible no es
    una tendencia: es la base de cualquier estrategia de prevención que quiera estar a la altura
    de los desafíos actuales.

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