3.832 muertes por calor en España: la pulsera que alerta antes de que sea demasiado tarde-

Pilar Sánchez, operaria de recogida de residuos en Móstoles con doce años de experiencia, llevaba tres horas trabajando cuando notó una vibración en la muñeca. Luego un pitido. Luego una luz roja. Eran las once de la mañana y el asfalto alcanzaba los 41 grados de sensación térmica. Pilar no presentaba síntomas evidentes, pero decidió descansar unos minutos, buscar sombra e hidratarse.
«Al principio pensé que era una falsa alarma, que yo me encontraba bien», recuerda. «Pero me paré cinco minutos, me puse a la sombra, bebí agua. Y entonces sí noté que me había acelerado el corazón y que tenía más calor del que creía. La pulsera lo había notado antes que yo».
Pilar es una de las trabajadoras que en España ya utiliza la pulsera CANARIA+, un dispositivo wearable desarrollado por Biodata Bank, compañía de origen japonés con sucursal en España, diseñado para anticipar el riesgo de estrés térmico en entornos laborales antes de que se produzca el daño.
En 2025, España registró 3.832 muertes atribuibles al exceso de temperatura, lo que supone un incremento del 87,6% respecto al año anterior, según el informe del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) del Ministerio de Sanidad. El mismo balance confirma también 25 fallecimientos por estrés térmico notificados durante la campaña estival, en un contexto de episodios de calor extremo cada vez más frecuentes e intensos.
El perfil de vulnerabilidad sigue siendo muy claro: la gran mayoría de los fallecimientos se concentra en personas mayores y en colectivos expuestos a condiciones extremas, incluidos trabajadores al aire libre en sectores como la construcción, la agricultura o los servicios de emergencia.
De los Juegos Olímpicos de Tokio al tajo de cada día
CANARIA+ nació para dar respuesta a un problema creciente: los accidentes laborales y fallecimientos provocados por el calor extremo, especialmente en sectores como la construcción, donde la exposición a altas temperaturas supone un riesgo significativo para la salud de los trabajadores. Coincidiendo con la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, la tecnología se puso a prueba en un proyecto piloto con trabajadores y voluntarios vinculados al evento. Tras la pandemia del COVID-19, el proyecto amplió su enfoque al ámbito laboral en general, donde el estrés térmico se ha convertido en un desafío cada vez más urgente. Desde entonces, la tecnología ha sido validada en colaboración con organizaciones internacionales de referencia, entre ellas, Airbus, el hospital suizo de Valais y los bomberos de Tokio, con todos los estudios supervisados por médicos del trabajo y expertos en salud ocupacional.
En el caso de Airbus, los resultados fueron especialmente reveladores: los trabajadores equipados con CANARIA+ recibieron alertas preventivas durante episodios de calor extremo, mientras que en el mismo periodo, dentro del grupo sin dispositivo, varias personas requirieron atención hospitalaria por golpe de calor.
Cómo funciona: la ciencia detrás de la vibración
“El dispositivo se coloca en la muñeca y mide de forma continua el flujo de calor del usuario, estimando cuánta energía térmica retiene y disipa el cuerpo. A partir de esos datos, monitoriza y predice cambios en la temperatura corporal profunda, que en condiciones normales permanece estable, y que solo se altera cuando el sistema de termorregulación del organismo empieza a verse comprometido”, explica Jaime De Andrés Gracia – Codirector de Biodata Bank en España.
Cuando CANARIA+ detecta variaciones anómalas, alerta al usuario mediante vibración, sonido y luz antes de que llegue a la zona de peligro. La recomendación es clara: pausa de cinco a quince minutos y enfriamiento. Cuando el indicador vuelve a verde, el trabajador puede retomar su actividad sin riesgo inmediato.
España es uno de los países europeos con mayor incidencia de estrés térmico y temperaturas extremas, y uno de los pocos que ha desarrollado regulaciones e iniciativas específicas para la prevención del riesgo térmico en el trabajo. Esa combinación de clima, marco regulatorio y conciencia creciente sobre salud laboral convierte al país en un territorio estratégico para la expansión de Biodata Bank en Europa.
“Los sectores donde CANARIA+ tiene mayor presencia son aquellos con mayor exposición al calor y al estrés térmico: construcción, energía y servicios públicos, industria manufacturera, logística, mantenimiento de infraestructuras, agricultura, servicios de emergencia y fuerzas de seguridad”, señala Pedro Cordero Dávila, Codirector de Biodata Bank en España. Pero la demanda no se limita al entorno laboral. España ha mostrado un interés especialmente elevado en el uso del dispositivo para personas mayores, impulsado por las frecuentes olas de calor y el acelerado envejecimiento de la población. En estos casos, la distribución se realiza a través de residencias, centros asistenciales, ayuntamientos y asociaciones.
Datos que salvan vidas, y que además se reciclan
Con el crecimiento de la adopción del dispositivo en Europa, Biodata Bank ha puesto en marcha iniciativas de reciclaje: los dispositivos al final de su vida útil pueden recogerse para el análisis de datos en el laboratorio de Japón. Este proceso permite extraer información agregada que ayuda a las empresas a identificar patrones de riesgo, como qué zonas, tipos de actividad o turnos concentran mayor exposición, para desarrollar estrategias de prevención más eficaces.
Pilar Sánchez no sabe exactamente cómo funciona el algoritmo que aquella mañana de julio le dijo que parara. Pero sí sabe lo que pasó después: terminó su turno, llegó a casa, cenó con sus hijos. «Eso es lo que importa», dice.



